Aunque la tarde se estaba echando a perder por culpa del mal tiempo decidimos ir hasta Asakusa lloviera o tronara ya que no sabíamos si podríamos volver otro día si decidiamos posponerlo. No recuerdo exactamente la ruta que tomamos para ir desde Tokyo hasta Asakusa pero supongo que seguimos aprovechando el JR Pass para llegar hasta la estación más cercana y luego cambiamos al metro hasta la estación de Asakusa que te deja prácticamente en la puerta del templo Sensoji que era nuestro objetivo de la tarde.
Asakusa es una de las zonas de Tokyo más populares y visitadas por los turistas que tiene como punto central el templo Sensoji, el mayor templo budista de Tokyo.
Nada más llegar al Sensoji lo primero que llama la atención es su entrada llamada Kaminarimon (La puerta del Trueno), de la que cuelga un enorme farol de 4 metros de largo siendo el principal punto de atención de todos los objetivos. Una vez pasada la entrada del trueno custodiada por Raijin y Fujin, los dioses guardianes, se encuentra un centenario mercado (Nakamise) repleto de souvenires, objetos budistas y muchas tonterías para gastar los yenes. Al final de la calle se encuentra el Hozomon (La puerta del Tesoro), un portal similar al Kaminarimon que da acceso al templo propiamente dicho y a su izquierda se encuentra una enorme pagoda de cinco pisos.
Es muy común ver a los japoneses acercarse al enorme incensario que está situado en la entrada al templo tratando de atraer el humo hacia la cara y demás partes del cuerpo. Existe la creencia que este humo es curativo y que devuelve la salud a los más débiles así que, creyentes o no, todos nos acercamos a que el humo del O-koro nos rozara.
También estuvimos consultando la fortuna a través de los Omikuji. Consiste en extraer un palillo de un recipiente previo donativo de 100 yenes. Se agita el bote metálico que contiene los palillos marcado con un número, lo vuelcas para que salga uno por la pequeña abertura que posee, miras el número que te ha tocado y buscas el cajón que tiene el mismo número. En cada uno de los cajones se encuentra una pequeña hoja con la buena o mala fortuna que te ha tocado. Para alivio de la mayoría os diré que viene traducido en inglés por una de las caras. El ritual es el siguiente: si has tenido buena fortuna te guardas la hoja de la fortuna para que se cumpla, como me ocurrio a mi, en cambio si te ha tocado mala fortuna doblas el papel y lo atas en unos alambres habilitados para este menester con el fin de que los dioses te ayuden a superar la mala suerte.
A pesar de que la lluvia hizo acto de presencia durante nuestra visita el templo estaba bastante concurrido. Había gente por todos lados, paseando, comprando o realizando ofrendas a la diosa Kannon. ¡Fue muy entretenido!
Concluida la visita al Sensoji pensamos en acercarnos hasta el Nakano Broadway en busca de unas cuantas Nintendo DS de segunda mano a buen precio. Nos fuimos para allí pero cuando llegamos a Nakano ya era tarde para ver las tiendas que nos interesaba porque la mayoría de tiendas dedicadas a videojuegos, mangas y merchandising cerraba entre las 19 y las 19.30h por lo que nos volvimos con las manos vacias.
Otro día agotador se acababa y regresamos al hotel para preparar la mochila ya que al día siguiente cogeríamos el tren bala bien temprano en dirección a Hajime y Kyoto donde estaríamos 3 días.











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